Kms 277 + 1687 = 1964

La mañana me la paso en el hotel, con el ordenador trabajando un poquillo.
A las doce subo a la biblioteca perdiéndome de nuevo. Están de obras y eso me hace conocer una parte del pueblo que no había visto. Le doy la vuelta a la Iglesia y bajo de nuevo por calles largas y alguna estrecha.

La biblioteca está llena de sobres con cuentos para su concurso. El plazo vence mañana. Con M Carmen hablamos de venir más. Encantado, claro.

Como en El pozo, otro restaurante. Por la tarde, a las cuatro menos diez comienza a llegar la gente. Se han leído el cuento y nos pasamos la tarde hablando de él, de sus dibujos, de lo que cuenta. Pasamos un poco de miedo y nos susurramos cosas bonitas. Y nos miramos. A los ojos, que es donde hay que mirarse. Buscamos orejas y narices y yo me voy a prendiendo los nombres. Dos Marías, tres Cármenes, más "Conso", abreviatura de Consolación, que es la patrona de por aquí: Amparo, Provin, Gema, Azucena, Julia, Consuelo, Eva, Flora...

Pasamos la tarde rápida también. Nos despedimos hasta la semana que viene. El miércoles volveré a este grupo, majo donde los haya.

Intento ir por donde me dice M Carmen, peor aparezco en Casas de Juan Núñez, de allí, a Albacete, y luego a casa, disfrutando de una noche estrellada salpicada de nubes. La luna ya está regordeta. Le toca el dos y ya esta ahí.

Gracias por las dos tardes. Besos.

Kms 257 + 1430 = 1687

El día amanece nublado y húmedo. El viaje lo es. La niebla devora la Sierra de Crevillente y desde allí sigue devorando a derecha e izquierda de la autovía que transito. Hasta Murcia y de allí a Albacete, que no está. Se lo han llevado.
Desde La Jineta voy para Tarazona, y de allí a Iniesta. El viaje en este trozo es especialmente bonito. La niebla, resplandece en los campos llanos donde se desdibujan encinas fantasmales de tronco tan erguido como retorcido. Precioso. Sabéis que me encanta esta provincia.

En Iniesta me espera M Carmen, junto a Almudena. Hoy empiezo un curso de iniciación a la narración. Llevo el coche con tres maletas: dos de álbumes ilustrados, una de ropa y cosas.

Como en Los Cañas, lugar donde también ceno y duermo. El menú vegetariano improvisado y típico: ensalada de lechuga y huevos, y patatas, y algo de queso con pan. La habitación acogedora y silenciosa.

El pueblo es como un laberinto. Llega un momento que parece que hayas pasado por todas las calles, sin dar con el centro social polivalente, que es donde está la biblioteca. Y cuando lo ves, resulta que esos 100 metros son dirección prohibida. Intentas dar la vuelta, pero en vez de a la manzana, la das al pueblo. Ando desorientado, es cierto, pero Iniesta tiene, escondidas en sus calles, detalles sorprendetes. Desde una calle con las casas pintadas de azul, mostaza o verde, a casas con escudos labrados en piedra, fachadas de grandes sillares, paredes encaladas con portones de madera azules, verdes, grises... Hasta un chalet con columnas en el porche adosado entre dos casas típicas de la calle en la que están.

El curso genial. 25 personas de edades muy variadas. 24 mujeres, un chico, Fran. Se conocen entre ellas prácticamente todas. Hablamos de contar. De libros. Abro las maletas de álbumes y van escogiendo. Se nos pasan rápido las dos horas y media del taller. Quedamos para mañana, a la misma hora. Quedamos a gusto.

Salir a la carretera es más fácil.

Buenas noches.

Pues, por ejemplo, voy a contar los kilómetros que hago por mi trabajo.

A lo largo del año me muevo carretera para arriba, carretera para abajo. A bordo de mi cochecico negro. Con la música que va dando forma a las nuevas historias. Pero nunca me he fijado ni he sabido calcular cuántos kilómetros hago al cabo del año. Así por encima, me dice alguna gente. Ni por esas. Ni idea. Muchos.

La verdad es que nunca me había planteado contarlos, pero de tanto preguntármelo al final se me ha quedado la manía. Esto me recuerda a Pepe Ávalos, contándome que un día a Valle Inclán le preguntaron si dormía con la barba por fuera de la manta o por dentro. Desde entonces no pudo pegar ojo.

hasta el día de hoy, 26 de enero, he conducido 1430 kilómetros. Desde mi casa he ido cuatro veces a Alicante, una a Liétor y otra a Leganés. Para no haber aabado el mes no está mal.

Otra cosa. A los brazos. Una nueva sección. Va a parecer esto el corte inglés. A los brazos vendrá la gente a la que quiero, de la que me alegro de ver y de la que haya algo que contar. Claro, no podría empezar por otra persona más que Pau.

Y poco más. Gracias a las personas que leéis.

Hoy es un día muy especial. Hace 2 años que nació Pau. Y Ángeles y yo lo celebramos con ganas y mucha ilusión y alegría.

Por la tarde, con los suyos: primos, primas, compañerío de la guardería... Todo el mundo con su respectiva familia y/o representante legal. Una fiesta menuda, ¡menuda fiesta!, para alguien que lo merece todo.

Lo pasamos genial. Disfrutamos de unos geniales títeres (gracias primas). Él, disfrutó un montón.

FELICIDADES GUAPO
Un beso especial a Ángeles. Gracias.


Desde hace ya tres cursos, participo en un programa genial. Se llama "La llegada del otro" y depende del IITM. El programa se desarrolla en varias provincias, menos de las que debieran, pienso. Es un programa genial donde, de una manera participativa, se establecen espacios de reflexión y diálogo, con la intención de acercarnos, de escuchar al de al lado, que venga de donde venga, siempre es tan diferente o tan igual como nosotros queramos. Me encanta formar parte de este equipo por las herramientas con las que se trabaja: el arte, la cultura y la literatura. Toda una maquinaria creativa que pretende, tan sólo y con todo, acercarnos para vivir mejor.

Desde el principio he ido a dos centros:
.- El C.P. González Gallarza, en Alaquás (-vlc-) donde Pilar con el curso del que es tutora hemos ido creando historias y realizando dinámicas que nos animan y dan oportunidad de reflexionar sobre qué es eso de ser diferente. Un lujazo de grupo con el que cada año da más gusto trabajar.
Me encanta porque es un grupo de los que entienden que el escuchar y el pasárselo genial son totalmente compatibles.
.- El IES Francesc Ribalta, en Castellón, donde un grupo de Educación Infantil (y T.A.S.O.C., depende del año), vemos cómo se puede trabajar con los cuentos en general, y, en especial, cómo trabajar la diferencia.

Este año iré también al IES Jordi de Sant Jordi, en Valencia. Con un grupo de T.A.S.O.C. también, que espero que funcionemos genial.

Y, ¿por qué cuento todo esto? Porque he venido hasta Leganés para reunirme con el resto de personas que trabajan en el proyecto en otros lares. Cada año nos reunimos, y le damos vueltas a nuevos recursos, y nos escuchamos, y se habla de Marruecos, de Túnez, de Lebrija, de La Solana y todo queda cerca. Y nos vamos de la reunión, el miércoles, con muchas más ganas que con las que vinimos.

Por cierto, la ida genial. Junto a Garzón. Salimos de mañana, desde Elche. Un viaje lleno de historias, de reflexiones, de palabras como hijos y también como padres, de distintas miradas hacia atrás o hacia adelante. Un viaje con cierto aire flamenco al final, casi soñando, abrazados al aroma de una chaqueta.
un viaje lleno de puentes. Hemos ido hacia Leganés por una autovía nueva que parte desde La Roda hasta casi Ocaña. Unos 180 kilómetros de recorrido, y, atención: 127 puentes. Brutal.

Un goce de encuentro. A trabajar vamos.


Besos

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