ESTEPONA, Málaga

Me encanta que llueva. En el viaje hacia Estepona (que no sé por qué mi ordenador me cambia a Estepota) llovió durante kilómetros y kilómetros. Y cuando no llovía, el paisaje regalaba esas imágenes únicas en las que se mezclan nubes, naturaleza, caseríos, humedad y esa luz tan especial de las tormentas. Así pasé el largo viaje: entretenido.

Llego a Estepona después de muchas, muchísimas urbanizaciones y otros tantos campos de golf. No encuentro el cartel de entrada, por eso no está aquí. Sí que encuentro fácil la placita donde me hospedo. Cenita y noche tranquilas.

El festival está organizado por Simsalabim, un grupo de Cádiz que entre otros muchos proyectos, llevan con constancia y rigor LITORAL. Merece la pena conocerlo.

Al festival acudimos Ana García Castellano (Madrid), Gamba y Ginny (Madrid), Jackelin de Barros (Uruguay), Tony Sariego (Cuba), Simsalabim (Cádiz) y yo. Bueno, también estuvieron (geniales) Paco Pacolmo y Cía (Jaén) que con su clown provocador nos pasacallearon por el casco histórico del municipio.

El viernes empezamos contando en institutos de secundaria. Yo disfruté del alumnado de 3º y 4º de ESO del IES Cancelada. Una sesión en la Biblioteca del centro donde hubo, sobretodo, historias románticas. Una gente maja, la del Cancelada.

Por la tarde sesión familiar en el salón de actos del C.P. Víctor de la Serna donde el público pudo disfrutar de un cuento de cada un* de nosotr*s.

Y por la noche nos fuimos de bares. A las 23.00 el Kronen se llenó de historias para adultos, donde también reinó el amor. Historias que provocaron risas, expectación y caras como la de ana en la foto.
A las 00.00 nos vamos al Ático, en el puerto. Con nosotros se viene parte del público del Kornen. El local tiene un ambiente distinto. Aquí contamos historias breves que hacen que la gente no desenganche. Una ronda, otra, otra, otra más, una última y otra. Y a dormir que son dos días.

Por la mañana, a las 11.00 comienza una ruta placera (por las plazas y por el placer de hacerla) por el casco histórico de la ciudad. Paco Pacolmo y sus dos compañeros eran los encargados de mover a la gente de un lugar a otro. Para ello valía todo: atracos con pistolas de agua, escaladas a los balcones, enamoramientos, visitas a tiendas… Qué buena es la mirada de los Clowns.

Finalizamos en la plaza de las flores contando nuestras últimas historias. Un público muy agradecido.

Un lujo de festival. Por poder conocer esta ciudad por dentro, por poder disfrutar y escuchar a mis compañer*s y porque ves que desde los ayuntamientos cada vez se le da más importancia a este tipo de certámenes a los que se les pretende dar continuidad.

Gracias a Juan Ignacio y Ana por la organización, a Ángel por la acogida. Abrazos al resto por el resto.

Regreso a casa menos lluvioso pero más contento.

III Encuentro de narradores y narradoras. 13, 14 y 15 de octubre. Ole. Allí nos vimos... un montón. Y hablamos de todo: cuentos, gentes, nombres, lugares, ausencias, libros, plantas, descendientes, ascendentes, palpitares, respirares, mirares... y paseos. Vivir es encontrarse y eso hicimos. ¿Fotos? Claro. Pincha aquí. Las colgó Yosi, nuestro narrador más lejano en procedencia y uno de los más cercanos en afecto. Las mías las colgaré pronto.

Copio y pego un texto enviado por Domingo Chinchilla a la lista Cuentistas y que me parece que no se puede expresar mejor lo que allí ocurrió y vivimos:

El Monestir de Poblet, lugar de muertos ilustres y mejor vino, nos ofrecía en esta ocasión su valle y sus vistas para que nos encontráramos, y por no alterar la estabilidad de sus monjes y cadáveres con nuestras dudas y preguntas, nos desplazamos al alberg Jaume I, espacio y nombre más indicado para librar nuestras batallitas domésticas, en voz baja y en privado (grupitos de trabajo), al estilo catalán, sin molestar demasiado, sin preformances asamblearias, pero fent camí.
Encendido de luces (gracias a Gràcia previa inteligente gestión), escaleras centrales para andar subiendo y bajando como cada cual imagine, staf de recepción con ordenador portátil y mucha documentación (y sábanas, y condones), ilustres profesores universitarios que no aburren, librería montada para la ocasión, barra propia con dinero inventado y camatas colegas (que más se puede pedir?), carteles, mucha información, mucha "chorrada" de la buena, leyendas por inventar, mucho curro previo e in situ, tiro con arco con o sin saña (allá cada cual) y sobretodo muchas preguntas.
Preguntas de infarto, preguntas de digestión lenta, preguntas con esguinces musculares, preguntas precocinadas, preguntas terminales, preguntas clarividentes, preguntas exquisitas, preguntas atormentadas, preguntas sin precedentes, preguntas puras, preguntas putas, preguntas linfáticas, preguntas alucinógenas, preguntas estereotipadas, preguntitas, preguntas psico-económicas, preguntas exhuberantes.... y tantas preguntas que junto con el ambiente brasileiro nocturno y los efluvios alcohólicos provocaron una inmensa niebla sobre la Conca de Barberà y la siguiente cita del encuentro, que solo pudo ser disipada por el vuelo del ramo de flores a modo de happy end de comedia romántica, con abrazo masivo final, cava catalán y lagrimitas de despedida.
Y entre el halo de despedida y el ritmo de desmontaje de carteles y guirnaldas una pregunta quedó en suspenso: alguien conoce la historia del japonés que vendía dinero?, y una duda: los condones tendrán validez en Euskalerria?

HELLÍN, Albacete

I Feria intercultural “Hellín, ciudad abierta” una feria para mostrar las distintas nacionalidades que conviven desde ya hace tiempo algunas, otras no tanto, en esta ciudad manchega: juegos, puestos de comidas del mundo, charlas, y, cómo no, cuentos.

El público adulto, con algún niño, escuchó desde un círculo improvisado las historias que salían desde mi voz rota por el frío. Historias con libro, como La Isla, o sin libro, como el Cuento de Navidad. Historias bien acogidas con risas y aplausos. Entre cuento y cuento sorbito de té, ofrecido por un viejo amigo, que ha montado una tetería de esas que tienen un toque tan “especial”.

Después de contar, para casa, a cuidarse y descansar. Regreso feliz, por toda la ruta y por la feria de Hellín. El conocimiento de otras culturas hace que estemos más cerca. Y nos hace falta, que ya va haciendo frío.

LOECHES, Madrid

Loeches es un municipio que conocí de joven. Allí, fue desterrado y enterrado (que suena parecido pero no tiene nada que ver) el Conde Duque de Olivares. Tampoco tiene que ver este hecho con que yo conociera Loeches en mi adolescencia. El conde duque y yo somos de épocas distintas. Aunque si a mí me pareció cambiado el entorno, imagino que al conde le daría un “pus” ver su Loeches recoleto en la actualidad.

Gracias al empeño de unas pocas personas y las ganas de otras, arranca Loeches en cuento, un festival que no se queda ahí. Posee un proyecto más ambicioso que comprende la narración, la formación y el desarrollo de este arte desde distintos ejes.
Yo, en esta ocasión, participo tras el acto inaugural, impartiendo una charla a profesionales de “lo social” sobre el cuento como recurso de intervención y recurso educativo. La sala acogedora, como la gente que asiste, la de la organización y el ayuntamiento.

De mi maleta comienzan a salir libros. Cuento algunos, otros no nos deja el tiempo. Dudas, comentarios, releemos el material facilitado con sugerencias y pautas básicas y, después de dos horas pasadas, el escenario lleno de libros se llena de gente para tocarlos, mirarlos y disfrutarlos de cerca. Corrillos con temas de conversación interesantes todos. Chambao de música de fondo. La gente queda contenta y eso me encanta.

Cena con la organización, risas, historias e ideas.

A la mañana siguiente sigue el festival con cuentos de Briggite, Rodorín y Alicia Mohíno, el domingo Belén, Paloma y Laura. Yo me tuve que ir a mitad de sesión de Rodorín (un mago de los objetos y la palabra), camino de Hellín.

Sonriendo, marcho de esta transformada ciudad.

Localizo la Biblioteca y tras un susto, me enseñan el salón de actos. En cuanto me doy cuenta tengo dos planos de Monreal en las manos y un folleto de los hoteles y otro de información social y cultural del pueblo. Agradecido me voy al hotel. Parece que ha dejado de llover. Salgo a dar una vuelta. Llueve de nuevo y llego al hotel mojado (mojado sirve para el hotel y para mí). Lectura. Cenita y a disfrutar de la noche. Me acuerdo de que esta es la tierra de Maricuela.

Por la mañana al pedir mi zumo noto que la voz también se mojó. Allá voy. Mari Fuertes, bibliotecaria, me espera.
La primera sesión con personicas de 5º y 6º, aunque sólo vienen los primeros (es decir, los 5º). Abrieron los ojos a la primera y pudimos disfrutar de una sesión muy, muy maja. Salieron historias de todos los lados, hasta de un libro de una de las estanterías.

Por la tarde la sesión es para todos los públicos, en el salón de actos. Viene mucha gente. Algunas personicas de esta mañana repiten. Lo pasamos bien. Muy bien. Gracias.

Palabras sobre libros, reseñas, opiniones… así da gusto despedirse y cerrar una gira aragonesa recorriendo espacios de entre los más selectos.

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