Perita: ALBACEA

Casi sinónimo de mal rollo.


albacea.


(Del ár. hisp. *ṣáḥb alwaṣíyya).



1. com. Der. Persona encargada por el testador o por el juez de cumplir la última voluntad del finado, custodiando sus bienes y dándoles el destino que corresponde según la herencia.


Alicante el agua todo lo cubre,
y no es abril sino octubre.

Que se acaba el mes y no digo nada... Si es que loco, voy loco matando los mosquitos que me ven de lejos y vienen a saciar su hambre antigua.

En lo que queda de mes, andaré por las provincias de Toledo, Cuenca, Alicante, Murcia, Valencia y Madrid. ¿Que dónde? Aquí:

19 lun  PANTOJA, Tld. Público adulto.
19.30 h. LAS CUATRO ESQUINAS, en la Biblioteca Pública Municipal.

21 mie  VILLAMAYOR DE SANTIAGO, Cue.
Realizaré varias sesiones para público escolar y una pro la tarde para público adulto. YAYERÍAS le toca esta vez. En el nuevo Centro Cultural.

22 jue PETRER, Alc. Público Adulto.
22.00 h. LAS CUATRO ESQUINAS, en la Tetería Las mil y una Noches, c/ Societat Unio Musical, 8.

23 vie MURCIA, Mur. Público Adulto.
22.00 h. LAS CUATRO ESQUINAS, en La puerta Falsa, c/ San Martín de Porres, 5. Dentro de la programación de la FERIA DEL LIBRO de Murcia.

24 sab ELCHE, Alc. Público Adulto.
22.30 h. LAS CUATRO ESQUINAS, en Octubre, bar cerca de la Amstelería, en el parque de Andalucía, en la c/ Juan Díez Martínez, 76, en el blog pondré la dirección correcta, pero me han dicho que es un sitio muy chiquitín.

26 lun MONÓVAR, Alc.  CURSO DE FORMACIÓN
Repetimos curso CONTAR EN CASA, para compartir eso de leer y contar cuentos a nuestras personillas. Un curso que durará 26, 27, 28 de octubre y 2, 3, 9, 10 y 11 de noviembre. Dos horitas cada tarde, de 17.30 a 19.30. Para suscripciones e información, hay que llamar a la biblioteca de Monóvar.

29 jue MONÓVAR, Alc. Público Adulto.
21.00 h. YAYERÍAS, en la Casa de la Cultura.

30 vie SIMAT, Vlc. Público Adulto.
Participación en la II Mostra professional de Contacontes Contescoltes. Más información en 96 281 02 26



31 sab VALDEMORO, Mad. Público Adulto.
21.00 h. YAYERÍAS, en Café Teatro Cultura, Glorieta de las Sirenas, S/N. Entrada 6€ con consumición.
23.00 h. YAYERÍAS, en Café Teatro Cultura, Glorieta de las Sirenas, S/N. Entrada 6€ con consumición.

Y poco más. Desear un feliz otoño y a ver si nos vemos por ahí.

A cuidarse.
Abrazos a capazos.

Félix Albo

P.D.: Este artículo es un copia y pega de un correo que una vez por mes puede llegar a tu dirección. Si quieres, pásame tu dirección a felix.albo@gmail.com Gracias.


Pantoja queda lejos, pero no tanto como para no alegrarse cuando uno va.

Ayer estuve y fue un goce tan grande como las dos últimas veces. No es que las anteriores no fueran gozosas. Simplemente, mi memoria no da para más.


Antes de llegar pasé por Alameda de la Sagra, a saludar a su bibliotecario, Vicente que me recibió con alegría y sorpresa a la par. 

Y de allí, siete kilómetros más y llegué a Pantoja, pasando al entrar por esa nave en ruinas que albergó una fábrica de harinas según me cuentan y que es una lástima saber que acabará en el suelo.


La biblioteca municipal está gobernada por dos capitanas: Eva y Tania. Y bien gobernada está (cualquiera), solo echando una mirada por el fondo de álbumes ilustrados uno ve que ahí hay criterio, y esfuerzo, y ganas, y un proyecto. Un proyecto al que le quedan pequeñas las dos plantas de biblioteca y las nuevas estanterías que acaban de llegar. Un proyecto que provoca que tan sólo en lo que queda de mes haya diez actividades, es decir, una cada día, involucrando en ellas a todo el grueso poblacional: infancia, preadolescencia, adolescencia y juventud y público adulto. Donde, a parte de la actuación de profesionales, el club de lectura se lanza a compartir historias de miedo con sus vecinos. ¿He dicho club de lectura? Sí, Club de lectura, muy numeroso con su blog y todo. 


Ayer volví, a contar mis historias, y pasamos un rato de más de una hora. Más, de largo. Con dos historias nada más, bueno cuatro, que éramos muchos y no puedo engañar, pero dos largas y las otras dos casi ni eran. Reímos, nos asustamos, nos quedamos en silencio, lloramos de la risa... disfrutamos todos los que éramos, y mira que éramos.

En fin, un lujo de público al que es fácil contar y por ello merecen buenas historias ya que no es usual ir por ahí descubriendo Ciudades Oreja y Pantoja es, a partir de hoy y para mí, una de ellas. Gracias a Eva, Tania y todos los contertulios y contertulias que ayer se dejaron seducir por la palabra.

La vuelta tranquila, en una noche oscura de otoño donde la radio se pierde en discursos confusos y músicas modernas. Aún así, me dio tiempo a darle forma a una nueva historia que me anda rondando.


Cierto es que a Madrid voy con asiduidad pero nunca había contado en las bibliotecas municipales. Cierto es que en esta ocasión fui de rebote, pero lo disfruté mucho mucho.


El viernes pasado, según acabé en Cieza, me subí en mi coche que ya ronda los 120.000 kilómetros y tomé rumbo a la capital. A pleno centro, además: Chamberí, a la Biblioteca Pública Central.

Llegué con tiempo a tomarme un zumo, un pincho y mirar la gran cantidad de álbumes que habitaban en sus estantes. Así, elegí con tiempo varios del fondo de la biblioteca y los mezclé con los míos en mi maleta.

La gente puntual y con ganas. Algunos niños y niñas con una excitación elevada ya que era la primera vez que se contaba desde antes del verano. Y pasamos cincuenta minutitos en un rato la mar de movidillo donde las historias salían con muchas ganas también; algunas de las de siempre y varias de las nuevas. Lo pasamos bien.


Casi tanto como el sábado, que me fui a la Biblioteca de Usera que se llama José Hierro. La sala infantil más espaciosa y también con una colección de álbumes enorme. También llegué con tiempo, es lo que tiene el miedo a perderse en la gran urbe. Y lo pasé paseando entre las estanterías, doblando el cuello hacia aquí y hacia allá y ojeando y hojeando libros y libros. Algún título apunté, por curioso, por interesante, por bueno. Después la sesión también bien. Un público acostumbrado y también inquieto.

¿Lo mejor? El personal, que fue más que atento en todo momento. Y también los finales donde chavalería y familiares, vienen a felicitarte y agradecerte por igual. Las sesiones familiares me encanta por eso, pro dar temas de conversación, vivencias e incitar a reflexiones comunes, sin tener en cuenta la edad o el plano desde el que escuchan... al final la historia consigue igualar a quienes la escuchan y disfrutan.

Me anda rondando una idea en la cabeza...




Si inaugurar una biblioteca siempre es una alegría, inaugurar una en un instituto de secundaria es una fiesta. Más aún en los tiempos que corren donde nos encontramos con varios edificios construidos para albergar en ellos libros y vida cultural pero no hay dinero para muebles, o para personal, o para... Es, por ejemplo el caso concreto de Aluche, pero hay muchos más salpicados por toda la geografía. Seguro que cerca de ti hay uno. En mi caso, me he enterado de este.


Pero es justo de lo contrario de lo que voy a hablar hoy. En Cieza, una población del interior de Murcia, ubicada en el principio de un paraje asombroso regado por el Segura, hay un instituto de secundaria que se llama IES Diego Tortosa donde a simple vista, parecen haberse vuelto locos. Han "re"inaugurado la biblioteca del centro. Pero no solo la han equipado con mucho de lo necesario, seleccionando el fondo, poniendo ordenadores, haciendo acogedora la sala, catalogando, implantando una amplia sección de cómic... sino que encima les ha dado por inaugurarla a bombo y platillo.


Para ello, fueron el pasado jueves autoridades del gobierno local y regional, así como del CPR y del propio centro. Manifestaron brevemente su alegría y desde la dirección comentaron que la biblioteca se abría con la intención de convertirse en un recurso para el barrio. "Ahí hay una puerta que da al patio, a la calle, y esa puerta es muy simbólica. Esta biblioteca no está cerrada" -dijeron. Locos, te lo digo yo. Locos de atar.


Después comenzaron las actividades para un buen número de grupos. 


Para el alumnado de bachillerato trajeron a Juan Álvarez el dibujante de cómic más que conocido y reconocido por sus diferentes trabajos en el mundo. Seguro lo conoceréis por ser el dibujante de "Los Mendrugos" en El Jueves, o también, que me quedé muerto, por ser el dibujante de Don Quijote de La Mancha. Y digo que me quedé muerto porque tendríais que ver la facilidad con la que a partir de unas formas geométricas alargadas, encajó a tan ilustre personaje con su bacía y todo. Fue genial recordar mi colección de cromos de la serie de televisión y la ansiedad por completarlo.



Después invitó al alumnado de bachiller a que dibujaran a partir de unas formas geométricas redondeadas y achatadas dibujara cada quien a su Sanchopanza, y yo pensé ya verás como más de uno se parece a mí, pero por suerte no tuve tiempo de comprobarlo. 


Era curioso ver cómo Juan dibujaba y explicaba que el dibujo tenía que estar ajustado a la época que representaba, a su clase social, a su carácter... Y conforme iba dando detalles de cada personaje iba dando trazos con habilidad aquí y allá hasta dibujar con certeza y definición a ambos personajes protagonistas.


De ahí pasamos (pasaron vamos, que yo solo escuchaba y aprendiendo alucinaba) a las bestias diferenciando muy mucho entre el estilismo elegante del caballo y la sencillez y afabilidad del burro ajustando a cada cual a su personaje de referencia. 


Después el guión, las viñetas, los bocadillos... Eso bocadillos. Recreo y ya cada uno a su trabajo: Juan con Bachiller y yo con ESO. Un lujo conocer a Juan y poder contemplar su trabajo con el alumnado.


Contar en secundaria cada día me gusta más. En este caso era un lujo, primero por inaugurar una biblioteca y segundo porque los grupos fueron la mar de majos y enseguida se engancharon al ritmo de las historias, al humor e ironías y algunos, sobre todo las chicas, a la interpretación de los dobles sentidos.


La versión de uno de los capítulos de Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero de Martín Casariego la verdad es que me ha dado más alegrías que tristezas y en estas edades rara es la vez que no funciona. Este no fue el caso: funcionó y lo hizo de manera natural, mezclándose entre las caras de asombro, dudas y carcajadas del público selecto.


Y todo eso ¿lo tienes en la memoria? me dijo uno de los contertulios. Claro, pero no en la que imaginas. Contar en secundaria no es ni más difícil ni más fácil que contar a otros públicos. Simplemente se trata de sintonizar. Es cierto que se ha de ser rápido y chocante. No es necesario exclusivamente ser transgresor o parecer cercano (a mis 36 años, por suerte, no estoy cercano a la adolescencia), simplemente se trata de sintonizar y, en ocasiones, ahí es nada la tarea. Pero una vez se sintoniza... es un lujo. Es un lujo comprobar que aquellos a quienes se les acusa de estar siempre detrás de la PSP o internet o los mp3, se abandonan y se dejan llevar por la palabra, por la voz, por una historia que les sumerge de nuevo en ese imaginario al que se ven condenados cada vez más pronto a abandonar por el racionalismo que acecha y arrebata la infancia y con ella la imaginación y la creatividad.



La palabra llega, seduce y encanta, sea cual sea la edad a quien se dirige. Apenas hay que cuidar algunas cosas como la colocación del público, el silencio, las interrupciones... 


En este caso se dio y a la vez que reinaugurábamos la biblioteca, creo que en algunos reinauguramos el imaginario de muchos, la capacidad mermada de disfrutar escuchando historias y quién sabe si el picor, la curiosidad por ojear alguno de los libros que expectantes miraban desde los anaqueles más altos.


Felicidades al equipo de docentes y equipo directivo del Diego Tortosa y, en especial, a la persona que se empeñó en que fuera allí a compartir mi trabajo: Rafa Salmerón.


Un lujo estos dos días, jueves y viernes. Dejadme que insista.


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