LLÁMAME Y TE CUENTO

LLÁMAME Y TE CUENTO Hoy, solo hoy, desde las 12.00 a las 23.00 hora insular, si llamas al número 900 770 660 un narrador profesional te contará un cuento. Es una actividad paralela al Maratón de las ranas que se celebra en LAS PALMAS de Gran Canaria organizado por la Biblioteca Insular y su magnífico equipo. Repito. Hoy y solo hoy, si llamas al número 900 770 660 (que es gratuito) te cuentan un cuento. Yo andaré al otro lado de la líonea de 12,45 a 13,30 y de 20,15 a 21,00 (siempre hora insular) ¿Te animas a que te cuenten al oído? ¡Buen viernes!

Perita: ABULIA

Mi sociedad está abuliada,
quién la desabuliará
el desabuliador que la desabulie
seguro que político no será.


abulia.

(Del gr. ἀβουλία).

1. f. Falta de voluntad, o disminución notable de su energía.

Perita: CIAR

Yo soy de los que cada mañana, con el colacao calentito, leo la prensa. No me limito a un solo periódico, como en todo, me gusta escuchar distintas voces, incluso aquellas con las que no comparto absolutamente nada. Entre lo que dicen unos y lo que dicen otros intento hacerme una idea. A veces me resulta imposible. 


Es una manía tonta, lo reconozco, pero me queda esa tenue sensación, que quizá persista por mi costumbre, de que así me hago una idea de cómo va el mundo en el que vivo.


Y, aunque cada vez tengo más claro que es una sensación que quizá no desprendo por nostalgia, voy viendo la certeza en el rumbo que toman las cosas.


ciar.

1. intr. Andar hacia atrás, retroceder.

2. intr. Abandonar un empeño o negocio.

3. intr. Mar. Remar hacia atrás.


La primera y la tercera son globales, de nuestra sociedad. La segunda son una dura realidad cotidiana.

A pasos agigantados vamos hacia atrás. Quién sabe si, a este ritmo, a finales de año restauremos la segunda república. Lo bueno es que aprenderemos de nuevo a leer y a soñar.

Yo de momento, para no desentonar en las fotos, me he comprado unos calzoncillos largos y una boina que me deje una línea diferenciada del sol y la sombra en mi despejada frente. Lo malo es que en Ebay no venden mulas. Y me va a pillar a desmano. Ya verás. 



Siempre tarde. Qué sino. Qué hado.


Feliz semana, de finales de los setenta. Ahora mismo... a  votar la constitución. ¿Votar o botar?




Del blog de Joxemari Carrere...

Su blog es así, una cajita de verdaderas joyas.
carrere-narrador.blogspot.com


QUINTA-FEIRA, MAIO 03, 2012


Tiernamente, un cuento


         Me cuenta Derrin que una novia que tuvo le pedía un cuento en la ternura de la cama. Desde entonces no ha vuelto a tener tal petición. Un amigo contaba un cuento que me escucho para aparecer tierno con las chicas. En las fiestas de Oiartzun, al arrimo de una cantina popular, de madrugada, un chico joven me pide un cuento: “Cuéntame un cuento, para contarle a esa chica, ya que quiero ligar con ella”. A los diez minutos, apoyado en la barra, estaba contando cuentos a la pareja, de madrugada, en fiestas.
         Como en el amor, en los cuentos también queremos alejarnos a otros mundos, para poder estar en este. Queremos recorrer los caminos de la ternura, para traer ternura a la vida. Queremos andar los caminos de la fantasía, para tener una vida fantástica. En los cuentos nos veremos en aventuras y situaciones increíbles, momentos maravillosos, con personajes sorprendentes; como si fuesen sueños que nos atrapan despiertos. Y como los sueños, nos rondaran, haciendo preguntas incomprensibles, planteándonos cuestiones inquietantes.
         Quien narra tiene un hermoso reto ante si. Tendrá que llevar a quien escucha a través de territorios deseados y soñados.  No será suficiente, sin embargo, sacar de su boca una palabra tras otra. No será suficiente hacer odas a la belleza. Quien narre tendrá que reflexionar. Cavilar sobre la importancia de la fantasía en la vida de las personas. Buscar dónde esconden los cuentos la llave para transformar la realidad. Prepararse técnicamente. La narradora, el narrador, no puede enfrentarse a su oficio con simpleza; para que Derrin puede recuperar la ternura.

Perita: ALGARADA

Cuando el resplandor asomó por el horizonte de aquella noche, las llamas ya alcanzaban los seis metros de altura. 


En menos de veinte minutos el ruido de la destrucción era ensordecedor. Varias lenguas de fuego devoraban el bosque a una velocidad que nadie podía creer. Parecía imparable.


El pueblo entero, miraba atónito y paralizado, desde la línea de seguridad establecida, cómo uno a uno los árboles se envolvían en llamas para mostrar su esqueleto sobre un fuego naranja que les consumía la vida. Árboles jóvenes y viejos chillaban como gimiendo auxilio, pero sus gritos se ahogaban ante el alarido incesante del fuego que avanzaba ladera abajo. 


Los ojos de cada una de las personas miraban absortos. Algunos lloraban. Todos en silencio. 


De repente alguien, uno, qué más da quién, gritó: ¡Nos están quemando el bosque! ¡Nos están quitando nuestro bosque! Y echó a correr hacia el monte, rompiendo el cordón de seguridad.


 Tras él, el pueblo se dispuso en cadenas humanas que se perdían desde las casas hasta las llamas donde se hacían llegar cubos y mangueras de agua. Hachas y ramajes verdes. Palabras y abrazos.


Cuentan que el pueblo entero corrió, cantó, gritó, bramó. 
Cuentan que una algarada unánime se encaminó hacia los distintos frentes del fuego. 


El fuego no resistió la noche a pesar de que la oscuridad fuera su terreno.


Nadie sabe fueron los golpes de ramas, o el agua, o el miedo al grito de la gente. El grito que fue uno. La gente que fue una.


Al día siguiente, esas mismas personas antes de llorar, plantaron nuevas semillas sobre las calvas cenizas de la ladera que bajaba hasta las casas.


Hoy, te lo cuentan como un mal sueño, bajo la sombra tranquila de los árboles que pintan de verde cálido los atardeceres del pueblo.


algarada1.

1. f. algara (‖ tropa de a caballo).

2. f. algara (‖ correría de esta tropa).

3. f. Tumulto causado por algún tropel de gente.



¿A qué esperamos para llenar nuestros cubos de agua? El fuego anda rodeando ya las casas.


Feliz semana. El viernes, más fuego.


ALCALÁ CUENTA 2012


ALCALÁ CUENTA, es algo más que un festival.

Alcalá Cuenta es un encuentro, un abrazo, un goce, un paseo, un regalo. Este año hemos coincidido los que veis en la foto. Faltan tres personas que yo cuente, que seguro que cuento mal. Falta Bea, que está casi a punto, falta César, el simpático, y falta Jota, el guapo. También falta Santa María la Rica, quien nos cedió su casa. Y faltan todas y cada una de las personas que han formado el público que han disfrutado de este festival.

Hay para todos. Desde bebés bebés a mayores mayores.

Yo disfruté de mi primera sesión de bebés. Sí, es cierto, me pila mayor, pero nunca había asistido a ninguna y tenía una gran curiosidad. Carioca me sorprendió. El ritmo, la delicadeza, la musicalidad, la repetición, los objetos, la cercanía... todo para conseguir que durante treinta y cinco minutos, los bebés no solo estuvieran atentos, sino que disfrutaban de lo que veían. Una nenita vestidita de rojo se emocionó al escuchar el mar que guaradaba una calabaza y se puso a gritar no sé muy bien si por la boca o por los ojos que los tenía quizá más abiertos que la boca.

Disfruté de las sesiones colectivas, en el patio, para público familiar. Disfruté de las distintas voces, de las gestualidades, de los enfoques, de los ritmos, de las miradas, de quien se baja de escenario, de quien salta, de quien baila, de quien canta... Qué rico es mi oficio. Todo tan solo para enamorar.

Disfruté de las campanas que sonaron y sonaron hasta que quisieron, del crotorar de las cigüeñas, las de lata y las de verdad. Disfruté de unas cenas con arroz a banda y de unos desayunos con chocolate con churros. Y unas comidas que "pa qué".

Disfruté de PESPUNTEAR Alcalá, de que el público se dejara mecer por esta sesión que lleva el mar por la palabra y la orilla por la ceniza allá donde llego. Disfruté de que se disfrutara.

Disfruté de escuchar a Estrella, una voz que te hace grande cuando la escuchas. Me parece grande, enorme, con qué naturalidad invade de poesía aquel lugar que pisa para contar. Uno, sin necesidad de ser esquizofrénico, rebrota al escucharla, pero no espasmos incontrolables ni locuras pasajeras. Uno reborta flores, vida, pájaros, alma.

Disfruté de mi paseo por las calles de Alcalá, saboreando la nostalgia de mi infancia.

Disfruté y no paré de disfrutar y eso, sin duda se lo debo a Manuel y Carmen que se empeñan en seguir peleando para que en esta ciudad donde obispos, literatos y militares han hecho de sus calles siempre, calles de palabras. Donde las piedras rezuman palabras y quizá por eso, los narradores debamos seguir utilizándolas para invitar al público a disfrutar de lo que cada quien guarda dentro de sí.

Un placer. Gracias Légolas. Gracias ALCALÁ CUENTA 2012. Gracias Alcalá.

Ya lo noto yo cuando una idea, una emoción, una palabra roza mi cabeza.
Ya lo siento cuando comienzo a darle forma al personaje; al de en medio, al que muere, al baile.
Ya me invade cuando encuentro un final para esa nueva historia, aunque sea provisional. El final.

Es que no lo puedo resistir cuando la historia arranca por sí sola buscando las palabras exactas.
Es que casi no me aguanto cuando me sorprendo encontrando un nuevo camino.
Es que es gozosamente insorportable cuando aparto la maleza para dejar limpio el camino del cuento.

A veces en el coche me invade a lo bruto y grabo aquello que me produce para luego.
A veces por la calle me sobrecoge de tal manera que tengo que apuntar lo que provoca.
A veces en casa me cubre, me tapa, me desborda y me entrego sin tregua a la historia.

Y cuando esta está acabada, parece que todo empieza. Y el prurito no cesa.

Yo no sé qué me pasa cuando me subo a un escenario, pero el prurito, como un regalo, me acompaña, me seduce, me susurra, me aprisiona.

Me da igual que sea en su primera o su segunda acepción, pero el prurito, como un regalo, me acompaña, me seduce, me susurra, me aprisiona.

Ojalá me acompañe en todo mi proceso. Así sea.



prurito.

(Del lat. prurītus).

1. m. Deseo persistente y excesivo de hacer algo de la mejor manera posible.

2. m. Med. Comezón, picazón.



Feliz semana del libro. Ojalá, tras estas celebraciones, el libro siga siendo algo cotidiano e importante  en nuestros cotidianos.


LAS CUATRO ESQUINAS.

Las cuatro esquinas ha sido seleccionado para ser reprentada en la Feria de las Artes Escénicas de Castilla La Mancha

Eso es todo un privilegio, así que mañana, a las 21.00 h. en el primer pase y a las 00.00 h. en el segundo, me subiré al escenario de Teatro Candilejas de Albacete y, con toda la energía que pongo y todas las gasas que llevo, daré forma a estas cuatro esquinas que me tienen tremendamente ilusionado.

Las cuatro esquinas es mi primer espectáculo diseñado para representarse específicamente en Teatros. Es el primero que tiene una dirección realizada por Severiano García, director también y actor principal de Un culo anda suelto, finalista al premio Max Revelavión 2012. Fue un lujo trabajar con él. Tener en cuenta aspectos en los que yo nunca había reparado, ajustarme a los tiempos, potenciar y definir el gesto, las pausas, medir, marcar ritmos, pulir, armonizar... Fue un trabajo a veces cansado, pero eficaz y gratificante. Nunca había ensayado con público y con este espectáculo tuve el privilegio de experimentarlo. Actuar, contar Las cuatro esquinas, y luego escuchar al público directamente, de tú a tú, generar ese intercambio de ideas, sensaciones, que a menudo se da pero con aquellas personas que se atreven y se acercan. Para mí es un lujo cuando ocurre pero en los ensayos con público está establecido así. Y se aprende, vaya si se aprende.

Las cuatro esquinas es el primer espectáculo que lleva una producción teatral. Y qué producción. Las personas que dan forma y manera a Unahoramenos son diligentes, eficientes y atentas. Uno solo se tiene que ocupar de trabajar, que parece lógico, pero en muchas ocasiones no ocurre así. El trabajo, la concentración, el descanso... son herramientas que deberían ser básicas para el trabajo artístico. Gracias chicas: Desirée, Cristina. 
Mario Vega, a la cabeza, un experimentado productor que incluso en estas épocas de fango y mierda, mantiene su ilusión, su apuesta y también sus exigencias. Trabajar con él es otro de los privilegios.

Valentín Rodriguez es mi técnico. Compartir con él kilómetros, vuelos, barcos, asistir a los montajes, ayudar torpemente a los desmontajes, criticar cada actuación durante la cena, reír, sobre todo eso, reír y aprender es todo un regalo. Por cierto, ¿sabes cuántos tipos de almejas hay?. Valentín matiza, ambienta, refleja la emoción a través de un suave, delicado y exacto trabajo de iluminación... Y anda, como brazo de laproducción ,pendiente de que yo no esté pendiente de nada más que de mi trabajo.
Y luego, claro, el espectáculo. Quizá de los más íntimos. Quizá de los que poseen y guardan con celo más implicación emocional. Las cuatro esquinas es un conjunto de recuerdos, sueños y pensamientos ficcionados.


Las Cuatro esquinas es un espectáculo íntimo, único. Consta de dos historias que se desarrollan a lo largo de 90 minutos. Un solo cuerpo, una sola voz. Un derroche de humor desbordante, hilarante, lleno de ironías y sarcasmos y golpes inesperados. Una crítica a muchas cosas, pero sobre todo a la forma de mirar el mundo. Un vaivén surrealista que nos paseará por la infancia de un menor que vive en un reformatorio en la 
época en la que la terapia de integración se hacía a base de medicación.

Un menor, yo mismo, dos amigos, Sánchez y Badajo, un amor, Mari Cruz, y todos los recreos del mundo, con deportes, con conversaciones intelectuales, con sueños y asombros, y con retos iconoclastas.

Una historia rebosante de humor que guarda dentro un kilo y medio de ternura  sin ñoñeces y un final tan sorprendente que es capaz de dejar en silencio durante un instante a toda la sala.

La segunda historia es más reciente. No se refiere a la infancia sino a la época casi actual del personaje, en primera persona. Comenzamos buscando una casa. Una casa antigua, para comprarla y acabo por encontrarla en un pueblo de Soria llamado Zeta.

No es un pueblo cualquiera. Este posee y practica unas costumbres y normas a respetar la mar de curiosas. Un pueblo con siete bares de los que cada noche abren seis. Unas gentes que nos llevarán a vivir un, a veces, kafikiano recorrido sin dejar de ser tremendamente divertido. Así, hasta llegar a la casa donde no dejarán de ocurrir extraños fenómenos y situaciones.

Al día siguiente, conoceremos la historia de esa casa. Una historia que nos dejará, cuanto menos, perplejos, y desde el borde mismo de un abismo, se porducirá un silencio denso tanto dentro de la sala como de cada uno de los espectadores. Un silencio que dará que hablar.

Las cuatro esquinas, sin duda, un hijo del que me siento orgulloso por el resultado, por el proceso, por el espaqcio en el que se desarrolla y en el que se adecúa perfectamente, por la diferente mirada que aporta y sugiere y, sobre todo, por lo que produce en quien lo ve, lo disfruta, por esas sacudidas, por esas risas, por esas miradas de no lo puedo creer y también, claro, por esos silencios.

Ojalá Las cuatro esquinas se mueva por las cuatro esquinas de nuestra península. Las Islas Canarias ya las recorrió a finales del año pasado, con gran satisfacción para el público, desde su estreno en el Teatro Guiniguada en la Capital de Gran Canaria. Hace nada estuvimos en el Pazo da Cultura de Narón, en A Coruña, y en el Teatro Principal de Ourense, en un pase especialmente gratificante.

Si puedes, no te lo pierdas: LAS CUATRO ESQUINAS.


Como ya sabéis, HABLIBRO es algo más que una exposición de álbumes ilustrados. Doce títulos cuidadosamente seleccionados expuestos como lo que son: obras de arte. Con la posibilidad no solo de leerlos y disfrutarlos, sino de adquirirlos y hablar de ellos. 

Ayer tuvimos el segundo de los tres encuentros programados. Lo pasamos bien. Frederick, El secreto del oso hormiguero, El monstruo... así hasta seis de los doce títulos llenaron la tarde de palabras, cuentos contados y detalles de las ilustraciones. Haciendo grandes los universos de cada libro. Compartiendo la pasión por cada uno de ellos. Acercándonos a sus adentros, a sus por qué, a la voz que guardan.

Algo más de una veintena de personas disfrutamos ayer de una vespertina tertulia sobre álbumes ilustrados. Yo lo pasé genial.

La exposición seguirá en el Espacio Bohemia hasta el 2 de mayo. Ese día, a las 20.30 h. tendremos el último encuentro. Hablaremos de Emigrantes, de La casa, de Poema para dibujar un árbol... y así hasta seis más y seguro que si nos animamos, echaremos más de un cuento.

Un placer compartir esta pasión.

Apúntatelo. Dos de mayo. 20.30 h. En Elda -alc-. HABLIBRO.

Y si quieres que esta exposición vaya a algún lugar que conoces y que quedaría genial coméntalo y lo estudiamos.


Del cuatro al catorce de abril he podido disfrutar de la invitación y participación en el V Festival de narración para adultos de Estrasburgo, organizado y patrocinado por la Casa de América Latina de aquella bella ciudad y por La Nona Teatro.

Me ha dado tiempo a pasearme por París para participar en una entrevista sobre el festival y mi trabajo en Radio France Internationale. Un París lluvioso y bello, lleno de gente, y jardines y coches. Me ha dado tiempo a pasearme en Estrasburgo por la plaza de su catedral, por sus calles calmas, por el borde de sus canales, por el Museo de Tomi Ungerer y, a parte de refortalecer mi pasión por su trabajo, descubrir todo un trabajo satírico y erótico que me dejó boquiabierto y, paseando de nuevo por sus calles, reconocer ne los tejados de sus casas, los sombreros de los tres bandidos. Me ha dado tiempo a saborear chocolate, cerveza, vino, croaissants y unas comidas y cenas deliciosas.

He contado, claro, ante un público entregado, atento y con ganas. Y así sonaron PESPUNTES y CUENTOS DE BOLSILLO. 

Y he contado junto a los mejores. De todos me quedo con Carolina Rueda, con quien andaba buscando la oportunidad de disfrutar desde hace ya un montón de tiempo y ha sido aquí, en este espacio genial de la Casa de América Latina un auténtico regalo.


He escuchado cuentos, he volado, me he estremecido, he estado a punto, casi a puntico de llorar y me he reído como si no me viera nadie. Un lujo cuando la palabra está bien cuidada, mimada, cuando los cuentos forman parte de quien los cuenta, cuando quien cuenta mima la historia, sus personajes, el cómo, y al público. 

Además, tuvimos la oportunidad de poner en común los cómo, los por qué, los para qué, los con quién, los de dónde, de organizar un festival. Yo hablé de mi Cuenca amada y de mi Gijón querida.

Sí, realmente me lo he pasado bien estos días en el norte del país de quienes nos volcaban los camiones de fresas en los ochenta. Pero sobre todo, he conocido gente estupenda y, suerte que los de Ryanair no tienen una báscula de amistad porque no me hubieran dejado subir al avión por el sobrepeso, aunque ya me hicieron dejar un ejemplar de Los tres bandidos a tamaño tan grande que no podía llevarlo en la maleta. Linda Carolina, Marcela, Grande Ligia, Mariana, Dulce Natalia, Constanza, Latente Jean Luc, Diana, Olivia, Nicolás, Canela... Y me dejo, vaya si me dejo nombres... pero me los llevo, me los traigo y espero que los ires y venires nos permitan otra parada más juntos, aquí, allá o en cualquier lugar con sombra y tiempo.

La Casa de América Latina de Estrasburgo no es un edificio ostentoso ni emblemático. Es un local, chiquito, donde uno puede disfrutar de una cerveza, un buen vino, unas deliciosas empanadas, leer un buen libro, tertuliar, o quién sabe si escuchar la presentación de un libro, el recitado de un poema al aire o sentir volar una canción. Una canción. Y, ¿sabes? ese tipo de cosas son las que hacen una casa realmente grande, no la altura de sus techos, el número de puertas o la amplitud de sus ventanales. Solo el tipo de cosas que engrandecen el alma hacen grande una casa como la de América Latina. Solo las personas que la gobiernan y la disfrutan son realmente sus cimientos y paredes.

Gran Festival en pequeño formato. Ya lo creo.

Gracias por la oportunidad y los regalos.

Boolino es un portal de literatura infantil que tienen una obsesión: acercar a los niños a los libros, a la literatura. Es un portal relativamente nuevo, lleno de entusiasmo, ganas, objetivos y caminando a unos pasos constantes y certeros. 


Han tenido a bien hacerme una entrevista en la que me ha dado tiempo a hablar de AEDA, de mi trabajo, de mi trabajo interno, de la Biblioteca de los Elefantes, de los libros, de cómo se crean los cuentos, de cómo se queda un o cuando los cuenta, de...


Échale, échale un vistazo si te apetece.


La puedes encontrar en este enlace:


http://www.boolino.com/es/blogboolino/item/27255

Un lujo, claro.


Abrazos a capazos.

El día de la voz

Se acaba el día mundial de la voz.

La rae le regala diecisiete definiciones directas y otras muchas más compuestas. Hay una que me resulta incluso poética:

3. f. Sonido que forman algunas cosas inanimadas, heridas del viento o hiriendo en él.

Heridas del viento o hiriendo en él. 

La voz es una de las herramientas básicas de mi trabajo. No es la más importante, aunque sí la imprescindible. A lo largo de los dieciocho años de mi carrera he aprendido que en la narración, en el tipo de narración que yo hago, la voz es tan importante como el silencio; la voz sin silencios es palabrería; la voz sin gesto, queda despeinada; la voz sin mirada, pierde fuerza, intensidad, matiz, luz.

La voz es algo que nos identifica entre un millón. Que reconocemos. 
Que nos estremece, tensa, relaja o entristece según la escuchemos, a veces más por cómo nos dice, que por qué nos dice. 

La voz es música, beso, caricia, aunque también puede ser golpe, grito, frío.
La voz envuelve, abraza, cubre; contra el frío, la desesperanza, la soledad.

Quizá en esta sociedad que están construyendo ante nuestras narices, pero que no alcanzamos a ver porque nos aturde el ruído ensordecedor de la demolición de la nuestra, y digo sí, la nuestra, y que tapan con una tela que tiene dibujada una gráfica de economía decadente, la voz se convierta en una herramienta más para buscar las palabras de aquellas personas a las que pretenden callar. 

Una voz entre tantas que enmudecen a golpes de miedo o de desahucios individuales. Como bisontes que caen por un disparo ante la aparente indiferencia del resto de la manada. 
Una voz para revivir los sueños, los cuentos, aunque tengamos que empezarlos con Había una vez un rey que no mataba elefantes...
Una voz para las esperanzas, los lazos, la confianza en el semejante, en la persona de al lado que no es quien nos quitó el trabajo, ni quien subió el gasoil, la luz, el pan; que no es quien despreció y vendió los servicios públicos, ni la sanidad, ni la educación, ni la cultura; que no es quien cerró colegios, bibliotecas, servicios sociales, teatros; que no es quien construyó aeropuertos sin pasajeros ni aviones, o trenes superveloces donde ni siquiera pueden subir nuestras penas para que se vayan lejos. Lejos. 

La voz, la que tenemos, es el arma brutal para romper el silencio con una canción, con un poema, con un cuento. Para romper el miedo. Para traer luz a la oscuridad. Color y calor.

La voz para curar la herida, y no la del viento, sino la del pueblo.

Feliz día internacional de la voz en un mundo donde cada vez es más la gente que calla.


El castellano, nuestra lengua, nos permite imprimir a cada palabra entornos semánticos mucho más amplios que los que el propio significado determina.

zuzo.

1. interj. U. para espantar al perro.


Parece, la que la libertad semántica va a ser una de las pocas que no nos van a quitar. Quién sabe por qué. Quizá sea porque no la conozcan... 


Feliz semana.


. . .