CONTAR EN DAIMIEL
19 nov 2009

Por la mañana me espera un grupo bastante numeroso de adultos y jóvenes pertenecientes a grupos, asociaciones y centro como Proyecto Hombre, PRIS, Centro de educación para adultos, centro de rehabilitación psicosocial...
Conté Nudo. Y lo pasamos bien porque al acabar, varios me llamaron monstruo. Eres un monstruo, eres un crack, fenomenal, se iban diciendo, y otros aún se iban riendo de algún trozo de alguno de los cuentos.

Hablar del libro con un grupo así es altamente enriquecedor por conocer y mirar las historias desde un punto de vista diferente, desconocido y, en ocasiones inimaginable. Eso hace crecer el universo de cada historia, la ensancha, la engrandece, la hace más historia. De las que más gustaron: la primera, la de los pies en remojo, y la de Mirada de amor, o la última, La casa del mal aliento. Un lujo.
Por la tarde, asisto de "colado" a un taller de narración oral en la Biblioteca de Ciudad Real y de allí y con Carmela, una amiga de hace ¡uy! cuántos años, de cervecitas hasta la hora de dormir, que no llega muy tarde.
Otro día que suma. Duermo en un hotelito en Ciudad Real. Un hotelito de esos como... ¿lujurioso?
En el periódico digital de Daimiel, ayer publicaron esto.
En el periódico digital de Daimiel, ayer publicaron esto.
Hola Félix, soy Luis, de Daimiel. Muchas gracias por tu artículo, pero creo que me has confundido con David, que trabaja en la sección de administración.
Pero esto es algo que me extraña, porque anoche, sí que ponía Luis.
Por otra parte, la casa del campo donde los labradores pasaban 15 días, se llama "quintería". De hecho, esta palabra se usa para designar el lugar, y también para decir el tiempo que pasaban dichos trabajadores en el campo. "Ir de quintería", era pasar 15 días en el campo, porque no había medio de ir y volver a casa todos los días.
Un saludo, enhorabuena por el blog.
Gracias Luís, y disculpa. Lo tenía claro al principio, pero no mucho porque leí un correo de la biblio firmado por David y dije, ays, que me he confundido. Y mira, pero ya lo rectifiqué.
Gracias por lo de las quinterías. No me podía acordar pero es genial el concepto.
Un abrazo y gracias por el comentario