Como con personas muy especiales. La primera Estrella. Jo, qué decir de Estrella Ortiz. Es una maga de la emoción, de la palabra, de la risa… Una persona muy cercana que con su mirada de ojos vivos te hace sentir, de entrada, algo muy especial. Es única, sí. No os la perdáis trabajando si tenéis ocasión. La engañé para comer en casa de Pep Bruno, otro que tal pinta. Pep es un AMIGO, así, con letras mayúsculas. En su casa su mujer, un encanto, y tan especial como el mostrenco de marido que tiene, que también es un encanto. Y una sorpresa Pepe Maestro, Maestro de la palabra escrita y contada. Me enseña su nuevo libro: Alfonsina, editado en palabras de candil. Genial, la historia la conozco de habérsela oído contar de una manera genial. También estaba la mujer de Pep: Mariage, dulce como ella sólo sabe.

Un lujo de comida: tomatina, garbanzos con espinacas, naranja, buen vino, mejor conversación y larga sobremesa. Hablando del oficio, de las palabras y de la vida. Sorprendidos de ver todo cómo está un poco este mundo, el de todos y el de cerca. Pero todo ello sin abandonar las risas, claro. No hay foto, porque soy un desastre, ya sabéis, pero lo guardaré mucho mejor que su la hubiera, seguro. Gracias. Esta es la mejor manera de preparar bien una sesión: relajando el alma.

Los hijos de Pep, enormes y guapos.

1 comentarios:

    On 19/2/07 18:07 Pedro Villar dijo...

    Hola Félix, un saludo de tu copiloto invisible, disfrutando del viaje, de las estrellas y de tus palabras que imagino igual que si las hubiese escuchado. Gracias.

     

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